Agisoft Metashape es ampliamente conocido por su capacidad para producir modelos 3D de alta resolución a partir de fotos de drones o DSLR. ¿Pero sabías que también puedes convertir estos resultados en modelos imprimibles en 3D? Tanto si estás creando miniaturas arquitectónicas, réplicas arqueológicas o simplemente divertidas impresiones del terreno, Metashape puede ser una parte clave de tu flujo de trabajo. En esta guía, te mostraremos exactamente cómo convertir tus escaneados 3D en archivos STL u OBJ imprimibles, listos para ser cortados.
Paso 1: Captar datos de calidad
Todo empieza con buenas imágenes. Para la impresión 3D, la precisión del modelo y el detalle de la superficie son fundamentales. Utiliza una cámara DSLR o sin espejo, o un dron con sensor de alta resolución. Evita el desenfoque por movimiento y asegúrate de que haya un alto solapamiento (80/70%) entre las fotos. Si es posible, captura desde varios ángulos alrededor de tu objeto o lugar para obtener una cobertura completa.
Paso 2: Procesar en Metashape
Una vez importadas tus imágenes, sigue el flujo de trabajo estándar:
- Alinear fotos (Precisión alta o media)
- Construye una nube densa (Alta calidad, Filtrado suave)
- Construir malla a partir de mapas de profundidad (recomendado para modelos limpios)
- Textura de construcción (opcional, sólo para referencia visual – no se utiliza en la impresión 3D)
Tras generar tu malla, examínala en la ventana de visualización 3D. Para la impresión 3D, céntrate en la integridad de la malla, la estanqueidad y en evitar la geometría fina o puntiaguda.
Paso 3: Limpiar y reparar la malla
Utiliza las herramientas integradas de Metashape para limpiar tu malla antes de exportarla:
- Selección gradual: Elimina los puntos de baja confianza o con ruido
- Eliminar caras sueltas o geometría flotante con la herramienta de selección
- Cerrar agujeros: Si la malla está incompleta, prueba con la herramienta «Cerrar agujeros» (Herramientas → Malla → Cerrar agujeros).
Quieres crear una malla sólida y múltiple, sin huecos. Esto es esencial para una impresión 3D satisfactoria.
Paso 4: Exportar el modelo
Ahora es el momento de exportar tu modelo en un formato adecuado para la impresión 3D:
- STL: El formato de archivo estándar para la impresión 3D
- OBJ: También es aceptable, e incluye la escala y los datos del material
Ve a Archivo → Exportar → Exportar modelo y elige STL u OBJ. Asegúrate de que:
- Ajusta la escala correcta (por ejemplo, 1 unidad = 1 mm o 1 m)
- Activar STL binario para reducir el tamaño de los archivos
- Incluye sólo la malla limpiada (puede que tengas que duplicarla y aislarla)
Paso 5: Comprobar y reparar en MeshLab o Blender
Aunque Metashape produzca un modelo sólido, debes verificarlo antes de cortarlo:
- MeshLab: Utiliza los filtros «Eliminar caras duplicadas» y «Eliminar aristas no plegadas».
- Blender: Utiliza el complemento «Caja de herramientas de impresión 3D» para comprobar si hay agujeros, paredes delgadas y normales invertidas.
Estas herramientas pueden solucionar problemas de topología que podrían causar errores de corte más adelante. Utilízalas para escalar, cortar y ahuecar tu modelo si es necesario.
Paso 6: Importar a una cortadora
Una vez finalizado tu STL u OBJ, impórtalo en un programa de corte como:
- Cura (de Ultimaker)
- PrusaSlicer
- Cortadora de lichi (para impresiones en resina)
Configura parámetros de impresión como
- Altura de la capa (0,1 mm para alta calidad)
- Relleno (10-25% para equilibrar la resistencia y el uso del material)
- Soportes (especialmente si hay voladizos o socavones)
Consejos adicionales para obtener mejores resultados
- Diezma siempre las mallas demasiado poligonales para reducir el tiempo de impresión
- Considera la posibilidad de cortar los modelos en partes para impresiones más grandes
- Utiliza impresoras de resina para objetos pequeños o muy detallados
Conclusión
Convertir tus proyectos Metashape en modelos físicos es más fácil de lo que crees. Limpiando y exportando tu malla adecuadamente, y utilizando herramientas gratuitas como Blender o MeshLab para finalizar la geometría, puedes transformar reconstrucciones digitales en impresiones 3D tangibles. Ya sea para la educación, la arquitectura o la diversión, Metashape ofrece una potente tubería que va de los píxeles al plástico.


